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Proyecto de Activación de la Inteligenciamaestros
Problemas de lenguaje

Un problema frecuente que obstaculiza el aprendizaje de los alumnos se refiere al lenguaje, el cual se ve afectado por causas fisiológicas, sociales, funcionales, psicológicas, afectivas, genéticas y de género, entre otras; en ocasiones difíciles de diagnosticar.

Los problemas del lenguaje repercuten generalmente en la adquisición de la lectura y la escritura, con excepción de los trastornos de la voz. También pueden allanar el camino para la aparición de la discalculia, dificultad relacionada con la adquisición de habilidades matemáticas, que para algunos también se consideran trastornos del lenguaje o por lo menos relacionados con él.

Es indispensable el tratamiento de los trastornos del lenguaje porque afecta la autoestima, las capacidades y la calidad de vida de la persona.

Algunos signos que pueden alertarnos, como maestros o como padres, sobre posibles problemas del lenguaje y nos ayudarán a tomar la decisión para iniciar una evaluación o un tratamiento con un profesional son:

• Desfase cronológico entre las capacidades lingüísticas del niño y las que corresponden a su edad.
• Incomprensión cuando se le habla.
• Poca o nula intención de comunicarse.
• Pobreza de vocabulario respecto a la edad del niño.
• Imposibilidad de pronunciar bien los sonidos del lenguaje o de discriminarlos adecuadamente.
• Errores gramaticales frecuentes.
• Evitar el contacto visual.
• Falta de correspondencia entre el discurso y su entonación, gesticulación y mímica.
• Respiración con la boca.
• Habla nasal.
• Dificultades para efectuar movimientos sencillos con labios y lengua.
• Dificultades para tragar.
• Escurrimiento de saliva.
• Incapacidad para discriminar o reconocer sonidos.
• Dificultades para reconocer o trazar letras en las edades correspondientes.
• Problemas del desarrollo o sensoriales.
• Incapacidad para reaccionar ante los gestos o a la entonación de voz de los demás.
• Imposibilidad de dar sus datos básicos (cuando está en edad de hacerlo).

No es necesario que se presenten todos para una intervención ni que la presentación de uno solo la amerite.

Presentamos algunos de los trastornos más comunes

1. Trastornos del lenguaje

Son aquellos que afectan el lenguaje y por ende la capacidad de representar la realidad por medio de signos.

  • Retraso simple del lenguaje. Es un desfase cronológico de la adquisición de habilidades del lenguaje. El niño va retrasado en cuanto a lo que se espera aprenda para su edad.
  • Disfasia. Hay vocabulario pobre o casi nulo, inexistente uso de la gramática o errores graves, problemas fonológicos, entre otros. Se adquiere el lenguaje de forma imperfecta.
  • Audiomudez. Podemos identificarlo en personas que escuchan pero no hablan. No obstante que gozan de una inteligencia normal, tienen dificultad para comprender y expresarse.
  • Afasia. Son trastornos del lenguaje caracterizados por la pérdida de algunas de sus cualidades, como la comprensión, la expresión, el ritmo, etc. Estas pérdidas ocurren una vez que el lenguaje se ha desarrollado correctamente y son resultado de la destrucción de tejido cerebral por embolias, tumores, traumatismos, etc. Los signos y síntomas que presentan dependen del lugar de la lesión, lo que también determina el tipo de afasia, ya que hay varios, mismos que no describiremos por su complejidad.

2. Trastornos del habla

Afectan la comunicación oral del individuo sin alterar su capacidad de usar signos.

  • Dislalia. Afecta la pronunciación correcta de los fonemas, los cuales pueden omitirse, distorsionarse o sustituirse por otros (el niño que habla “chiqueado”). Con un buen tratamiento es totalmente corregible. Si no se atiende, el trastorno puede perdurar hasta la edad adulta; por ejemplo, las personas que no pronuncian correctamente la /r/, /s/ y otras. Sus causas pueden ser funcionales, audiógenas o deformaciones en algunos de los órganos que participan en la producción de los fonemas (labios, mandíbulas, paladar, nariz, etc.), en este caso se llaman disglosias.
  • Disartria. Es una dificultad de la expresión oral debida a trastornos del tono y del movimiento de los músculos fonatorios, secundaria a lesiones del sistema nervioso central o periférico. Para entenderlo mejor daré el ejemplo de una persona que tiene un temblor de origen neurológico o una rigidez muscular que no le permiten articular correctamente.

3. Trastornos del ritmo

Afectan la expresión de la persona y dificultan la comprensión de su discurso.

  • Disfemia. Es más conocida por tartamudez y se caracteriza por constantes interrupciones y repeticiones al hablar.
  • Farfulleo. Consiste en un habla tan rápida que se puede volver ininteligible para la persona que escucha, ya que además de la velocidad con que se habla, muchas de las palabras se juntan con las cercanas, sin que sea posible distinguir el fin de una y el comienzo de otra.

4. Trastornos de la voz

Son dificultades que modifican la calidad de voz e incluso su producción. Pueden afectar el volumen, el timbre y el tono.

5. Trastornos del lenguaje escrito

La capacidad de representar nuestro mundo por medio de signos se expresa también de forma gráfica. Podemos representar nuestro lenguaje oral por medio de grafías.

  • Dislexia. Es una dificultad para adquirir la lectura y la escritura. Se cambian letras que se parecen entre sí (por ejemplo, la /b/ por /d/), se omiten e invierten; puede afectar el uso de los signos de puntuación, la separación correcta de palabras en un texto, así como una multitud de signos y síntomas que por su complejidad omitimos.

No debemos confundir la dislexia con los problemas normales en el proceso de la adquisición de los primeros dos años de aprendizaje.

Existen muchos otros trastornos que no mencionamos; pero con los expuestos tenemos un panorama de los problemas del lenguaje que se pueden presentar y de la importancia de trabajar en su prevención.

Para reconocer a un buen terapeuta es necesario observar que éste elabore una historia clínica profunda, haga evaluaciones y quizá lo remita con otros especialistas: neurólogo, estomatólogo, otorrinolaringólogo, etc. Además, debe informar directamente a padres o tutores del diagnóstico y lo que éste implica y establecer un equipo de trabajo con padres de familia, maestros del niño y otros especialistas.

También debemos considerar que las dificultades del lenguaje no ceden de inmediato. Se recomienda ser paciente durante el tratamiento ya que en muchos casos duran meses, incluso, los de trastornos severos, años; por ello debemos perseverar en cumplir las instrucciones del terapeuta, y preguntar, en caso de no entender.

Para conocer más sobre el tema recomendamos las siguientes páginas de Internet.

http://www.espaciologopedico.com/articulos2.php?Id_articulo=116
http://www.somospadres.com/modules.php?name=News&file=article&sid=7986
http://www.guiainfantil.com/educacion/familia/lenguaje.htm
http://www.pbs.org/wholechild/spanish/parents/talk.html
http://cprcalat.educa.aragon.es/evolucion_del_lenguaje_oral.htm
http://es.geocities.com/pizarraytiza/primaria.html
http://www.nidcd.nih.gov/health/spanish/speechandlanguage_span.asp
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/06482174877472731106924/p0000001.htm
http://mtl.fonoaud.utalca.cl/docs/Seminario_Internacional_2005/Cap_Lenguaje_2005_J_Narbona_U_Talca.pdf
http://personales.jet.es/pilisanjose/index.htm

Documento elaborado por Luis Carlos Villanueva Ochoa.

Para una mejor comprensión de este tema se recomienda leer, de nuestra sección de artículos:
El PAI y el lenguaje.

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